Me recosté sobre su pecho escuchando como su respiración me acariciaba las mejillas. Mi oído izquierdo escuchaba el calmo palpitar de su corazón. Cerré los ojos y por unos segundos, sentí paz. Una armoía intensa que se apoderó de mí un instante. Me dormí profundamente hasta que un cálido beso me despertó y fui feliz...
"Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección."


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